Las falsas cimas del éxito

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Ninguna cima saciará los vacíos de tu ser.

Vivimos en una sociedad que está orientada al hacer y al tener. Desde que somos pequeños, la pregunta más común de nuestros familiares, de nuestros maestros y aun de nuestros padres es: ¿Qué quieres ser cuando seas grande? Esta pregunta típicamente viene con una respuesta relacionada con el HACER o con el TENER. «Quiero ser un policía», «quiero ser doctor», «quiero ser pastor», «quiero ser millonario».

El grave problema que plantea este paradigma, es que entendemos que las personas no llegan a SER alguien hasta tanto no alcancen la cima del «éxito profesional» (la cima del hacer) o del «éxito material» (la cima del tener).

Cuando le preguntas a un niño o a un adolescente, ¿qué quieres SER cuando seas grande?, lo que le estás diciendo es: «Hoy no eres nada y solo lo serás hasta que conquistes la cima del hacer o del tener».

Este pensamiento, nos ha llevado a definir el éxito en 5 variables que quiero llamar, las falsas cimas del éxito:

1. La cima de la PROSPERIDAD (financiera)

Solo serás feliz cuando tengas dinero.

2. La cima de la POSICIÓN

Solo serás feliz cuando logres una posición en la sociedad.

3. La cima del PODER

Solo serás feliz cuando tengas poder e influencia sobre los demás.

4. La cima del PRESTIGIO

Solo serás feliz cuando tengas fama, reconocimiento y la admiración de otros.

5. La cima del PLACER

Solo serás feliz cuando puedas proveerte a ti mismo de todo lo que tu alma desea.

El problema de entender el éxito como la consecuencia de escalar cualquiera de estas 5 cimas o todas ellas juntas, es que si te das cuenta TODAS tienen que ver con el HACER y con el TENER, pero ninguna de ellas se relaciona con el SER. Tener dinero, tener una posición, tener poder, tener prestigio y tener placer.

Y no me malinterpretes, alcanzar conquistas en cualquiera de estas variables es algo positivo. Pero la realidad es que el TENER debe ser consecuencia del HACER y el HACER debe ser consecuencia del SER.

El TENER debe ser consecuencia del HACER y el HACER debe ser consecuencia del SER.

Lo anterior sugiere que debemos orientar nuestra vida a la conquista interior, la conquista de nuestro ser; antes de plantearnos conquistar el exterior. Mientras el mundo en el que vivimos nos grita: «La prosperidad viene de afuera hacia adentro», la Biblia nos enseña que la prosperidad real, la verdadera, se encuentra en hacer prosperar nuestra alma, nuestro ser interior, para que todo lo que se manifieste externamente, esté fundamentado en un corazón saludable.

Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. 3 Juan 1:2 RVR1960

Este pasaje nos revela un importante principio espiritual: «nunca estarás mejor por fuera de lo que estás por dentro». Cuando Juan le dice a su discípulo, «yo deseo que seas prosperado en todo, así como prospera tu alma», lo que Juan está diciendo es algo poderoso. Juan está entregando una clave para el éxito. La clave para el éxito que nos da Juan es: Jamás podrás prosperar exteriormente si antes no prosperas interiormente. Tu alma, es tu ser interior, es el núcleo de tu ser. En la Biblia, el alma, es el asiento de los pensamientos, los sentimientos y las decisiones.

Nunca estarás mejor por fuera de lo que estás por dentro  

El rey Salomón, sin duda, el hombre más sabio que ha pisado nuestro planeta y uno de los más ricos (millonarios) de la historia, también nos lo enseñó en estas palabras:

Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él. Proverbios 23:7a (RVR1960)

Lo que Salomón está diciendo ahí es «lo que hay en tu corazón, determina lo que eres». En otras palabras «eres lo que hay depositado en tu alma (mente y corazón)».

Uno de los consejos que con mayor frecuencia le doy a las nuevas generaciones es que cuiden su corazón. La pregunta que les hago antes de darles este consejo, también te la quiero hacer a ti que me lees hoy. Los seres humanos somos cuidadores por naturaleza. Cuando Dios nos creó, nos puso en el huerto para labrarlo (trabajar) y protegerlo (cuidar). En nuestro diseño está el cuidar, el proteger.

Por eso la pregunta es: ¿Qué es lo que más cuidas en la vida?

Respuestas sinceras a esta pregunta podrían incluir:

  • Mi dinero
  • Mi familia
  • Mi casa
  • Mi carro
  • Mi reloj
  • Mi cuerpo
  • Mi vida
  • Mis mascotas

Salomón nuevamente en su inmensa sabiduría nos da un consejo que puede cambiar el rumbo de nuestra vida.

Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida. Proverbios 4:23 (NTV)

Sobre todas las cosas, cuida, protege, ocúpate de tu alma, porque la condición de tu alma, determina tu futuro. El rey nos está invitando a cuidar nuestra alma por encima de cualquier otra cosa en la vida. Si lo que más cuidas es tu profesión, pues ahora debes cuidar más tu alma que tu profesión. Si en lo que más tiempo inviertes es en cuidar y mantener tu cuerpo, ahora debes cuidar más tu alma que tu cuerpo.

La condición de tu alma, determina tu futuro

Ojo, no te estoy diciendo que no cuides todas esas cosas. Cuidar y proteger es parte de tu diseño, de tu ADN. Pero por encima de todas las cosas cuida tu ser interior.

Hoy te desafío a que replantees tu forma de vivir. Te invito a ocuparte de tu alma qué es tú ser interior. Al hacerlo, la prosperidad externa será una consecuencia natural de haber fortalecido tu verdadero ser.

Entonces… ¿Cómo cuido mi alma? ¿Cómo hago para que mi alma prospere?

Realmente es sencillo. Para poderte responder esa pregunta, debo remontarme a la creación y enseñarte algo que se conoce como “El principio del lugar de origen”.

En la creación se nos relata la forma como todos los seres vivientes, desde las plantas hasta los seres humanos, fuimos creados. Y al ver el relato, podemos identificar algo poderoso. Por favor lee con detenimiento los siguientes pasajes:

Creación de la FLORA

Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. Génesis 1:11-12 (RVR1960)

Creación de la FAUNA MARINA

Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. Génesis 1:20-21 (RVR1960)

Creación de la FAUNA TERRESTRE

Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. Génesis 1:24-25 (RVR1960)

¿Notaste que, para crear la fauna y la flora, Dios le habló al planeta tierra para producir?

Al crear los árboles, Dios le habló a la tierra. Pero al crear los peces, las ballenas, etc. Dios le habló a las aguas. Y al crear a los elefantes, las vacas y los leones, Dios le habló a la tierra. El principio del lugar de origen sugiere que aquello que te originó, determina el ambiente ideal para que puedas vivir y prosperar. En otras palabras, una ballena que fue originada por el agua, sólo puede vivir y prosperar en el agua. Un león que fue originado por la tierra, solo puede vivir y prosperar en la tierra.

¡El origen determina el ambiente donde un ser creado prospera!

Pero mira lo que dice la Biblia sobre la creación del Ser Humano:

Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Génesis 1:26-17 (RVR1960)

Mientras que todos los seres vivos del planeta encuentran su origen en Dios a través de la creación misma, los seres humanos encontramos nuestro origen DIRECTAMENTE en Dios.

¡Dios es tu fuente de origen, por ende, solo puedes prosperar en Él!

Es por esto que nunca podremos tener un alma saludable y por ende una vida saludable, si vivimos separados de nuestro creador.

Como la ballena necesita el agua para vivir y el tigre necesita la selva para prosperar, tu y yo necesitamos a Dios para ser plenos y felices.

Enfócate en hacer prosperar tú ser por medio de una relación con Dios y permite que Él se ocupe de todas las cosas que tu ser necesita.

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas (las cosas externas) os serán añadidas. Mateo 6:33 (RVR1960)

Felipe Echeverri - Pastor y Fundador de Ekklesia Bogotá

Esposo y papá de 2 hijos. Con más de 17 años como miembro de equipos pastorales en diferentes ministerios, Felipe y su esposa Catalina, son Pastores de la iglesia Ekklesia Viva en la ciudad de Bogotá.
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